Zaira Nara volvió a captar todas las miradas, pero esta vez no por un look de pasarela ni por una tendencia de moda. La modelo y conductora abrió las puertas de su renovada casa en Punta del Este y mostró algunos de los rincones más destacados de la propiedad, donde el diseño de interiores refleja a la perfección su estilo personal.
Reconocida por combinar elegancia, naturalidad y una marcada inspiración campestre en sus elecciones estéticas, Nara trasladó esa misma impronta a su hogar uruguayo. Tras una remodelación realizada durante la temporada 2025-2026, la vivienda se convirtió en un ejemplo de cómo integrar el minimalismo contemporáneo con detalles rústicos y artesanales.

Una cocina que combina tradición y modernidad
Entre todos los ambientes de la casa, la cocina se transformó en uno de los espacios más comentados. La propuesta apuesta por una estética de estilo rústico contemporáneo, donde predominan los tonos blancos, la luz natural y los materiales nobles.
Las aberturas de madera, presentes en puertas y ventanas, aportan calidez y refuerzan el espíritu campestre del ambiente. Al mismo tiempo, las líneas limpias, los armarios de diseño moderno y la distribución funcional responden a los principios del minimalismo, generando una sensación de amplitud y orden.
La iluminación natural juega un papel clave gracias a los amplios ventanales, que permiten que la luz inunde cada rincón del espacio y potencie la paleta clara elegida para la decoración.

Ollas colgando y detalles vintage
Aunque la estética general sigue la premisa de “menos es más”, la cocina incorpora elementos decorativos que aportan personalidad y remiten a las tradicionales casas de campo.
Entre los objetos que más llamaron la atención se encuentran las ollas colgantes, tazas de diseño clásico, escaleras de madera y termos tradicionales distribuidos estratégicamente en distintos sectores. Estos detalles conviven con electrodomésticos modernos y sistemas de almacenamiento contemporáneos, logrando una armonía entre pasado y presente.
Además, la modelo optó por incorporar muebles y vajilla en tonos oscuros, principalmente negro, que contrastan con el predominio del blanco y generan un equilibrio visual elegante.

Una casa inspirada en la naturaleza
La propiedad ubicada en Punta del Este mantiene una fuerte conexión con el entorno natural. En el exterior se destacan los pisos de piedra, los espacios abiertos y el uso extensivo de la madera, recursos que refuerzan la sensación de refugio y tranquilidad.
La elección de colores neutros y tonalidades terrenales permite que la naturaleza se integre visualmente con los ambientes interiores, mientras que las obras de arte y algunos elementos decorativos aportan acentos de color que enriquecen la propuesta estética.

El equilibrio entre lo campestre y lo industrial
Uno de los rasgos más distintivos de la vivienda es la convivencia de estilos aparentemente opuestos. Mientras algunos sectores evocan el encanto de las construcciones rurales y los objetos vintage, otros incorporan recursos propios del diseño contemporáneo.
Ventanales curvos, espejos redondos, tecnología integrada y nuevas soluciones arquitectónicas conviven con cortinas en tonos tierra, muebles artesanales y piezas inspiradas en la vida de campo. El resultado es una identidad visual coherente que refleja el gusto personal de la modelo.
Un baño con espíritu de spa
Otro de los ambientes que sobresale tras la remodelación es el baño principal. Inspirado en el estilo mediterráneo moderno y en la filosofía japonesa wabi-sabi, el espacio fue concebido como un lugar de relajación y bienestar.
La presencia de una gran bañera ovalada, griferías de bronce y pisos rústicos crea una atmósfera sofisticada y serena, sin perder la conexión estética con el resto de la vivienda.
La cocina, con sus tonos blancos, sus ollas colgando y su equilibrio entre tradición e innovación, se convirtió en el mejor ejemplo de una tendencia que gana cada vez más adeptos: la búsqueda de hogares cálidos, simples y profundamente conectados con la naturaleza.





