Lo que comenzó como una idea para el Día de la Mujer se transformó en un grupo de mujeres que recorren las rutas de Córdoba en moto.
“Chicas Rodando” nació de la iniciativa de dos amigas, Marcela y Gabriela que buscaban generar un espacio de encuentro para aquellas mujeres que comparten la pasión por las dos ruedas, pero que muchas veces se encuentran solas en el camino. En diálogo con Revista Ocio las fundadoras de este proyecto contaron su primera experiencia única e inesperada.
Un éxito en la primera convocatoria
“Nosotros tenemos un grupo más chico, en el cual somos tres mujeres y tres varones que nos conocimos por las motos”, comenzó Marcela. Las fundadoras contaron que empezaron a subir a sus redes los viajes que hacían en moto. “Al mostrar a nuestras seguidoras lo que hacíamos muchas comentaban que les gustaría hacer algo así pero que no se animaban, o no tenían con quién…”, agregó Gabriela.
A través de videos en redes sociales como Instagram y TikTok, convocaron a una rodada que superó cualquier expectativa. “Pensamos que vendrían unas 10 personas y de repente fuimos 36”, comentaron, destacando que el lograron esto apenas unos días después de publicar el video.

Ellas dicen que son moteras en rutas. “También queríamos atraer a esa mujer que está sola y no está con ningún grupo, en ningún club”, agregó Gabriela.
El punto de encuentro inicial fue un local en Córdoba, donde disfrutaron de un desayuno descontracturado y sorteos. Antes de partir, se realizó una charla de manejo y seguridad, un aspecto fundamental ya que, para muchas de las asistentes, esta representaba su primera experiencia saliendo a la ruta.
Mucho más que andar en moto
El objetivo central de “Chicas Rodando” era buscar esas motociclistas en el que puedan formen sus propios grupos de salida y ganen confianza.
La primera rodada tuvo como destino el paredón del Dique en La Calera, un recorrido que permitió a muchas experimentar por primera vez el paisaje de las sierras fuera del ámbito barrial. La jornada culminó con un almuerzo donde se encontraron todas y crearon relaciones entre las participantes.
“Después cuando las mandamos las fotos por un grupo que hicimos para la juntada muchas estaban felices”, expresó Marcela. Contaron que para algunas de las mujeres era su primera foto en la moto porque andaban solas o era su primera vez rodando en las sierras. “Estaban todas muy felices, se les notaba”, dijo Gabriela.
Inspiración sin límites de edad
El movimiento demostró que nunca es tarde para cumplir el sueño. Las fundadoras relataron la historia de una mujer de 50 años que, motivada por los videos del grupo, decidió comprarse su moto y tomar clases. “Cumplió e hizo realidad uno de sus sueños a los 50 años, eso es lo que no sigue inspirando”, relató Marcela. “Nunca es tarde para coparse, para prenderse a seguir tus sueños”, complementó Gabriela.

Además, Gabriela reconoció a su colega -Marcela- quien participó en eventos mundiales de motociclismo femenino representando a Argentina. “Ella es mi referente, me inspira mucho tenerla como amiga”, expresó.
Para las creadoras, el propósito va más allá del hobby: se trata de “dejar una marca en el mundo de las motos” y aportar valor a la comunidad. “Claramente había un nicho en Córdoba que nadie había tocado, entonces tomamos la posta para hacer estas juntadas”, agregó Gabriela.
Aclararon que, aunque el grupo nació con un enfoque femenino, no excluyen la convivencia con grupos mixtos, valorando siempre el aprendizaje mutuo.
El camino que sigue
Después del evento que superó cualquier expectativa que tenían, Marcela y Gabriela planean hacer más de estos encuentros con una frecuencia mensual o bimestral.
Además, proyectan organizar eventos de mayor envergadura que incluyan a motociclistas de otras provincias, ya que después de la primera aventura muchas mujeres tanto del interior de la provincia como del país, se comunicaron para ver de sumarse en una próxima.




