En un hito para la industria creativa del país, el Salón del Mueble Argentino (SMA) participará por primera vez en la Milan Design Week 2026. Esta intervención, que tendrá lugar en el marco del prestigioso Fuorisalone, posiciona a una selección de la élite del diseño latinoamericano en el epicentro global de la innovación y la creatividad.
La exposición se desarrollará entre el 21 y el 24 de abril en la sede del Consulado General de Argentina en Milán. Bajo la curaduría del arquitecto Jonny Gallardo, la muestra reúne a destacados diseñadores que fueron premiados en ediciones anteriores del SMA, presentando cinco piezas que funcionan como embajadoras de la cultura proyectual argentina.
Sostenibilidad e identidad territorial
Entre las obras protagonistas destaca la Silla Terra, diseñada por el propio Jonny Gallardo para Dimadera SRL. Esta pieza, fabricada en madera de eucalipto reforestada con certificación FSC, es un exponente de la identidad misionera y la producción responsable. Su diseño desmontable no sólo optimiza la logística, sino que integra el objeto, su packaging e instructivo en una unidad de bajo impacto ambiental.

Por su parte, la Silla Haiku, del cordobés Ernesto Torriano, desafía la tipología tradicional al utilizar sólo tres apoyos. Construida con maderas recuperadas del NEA (como algarrobo, cedro y laurel), esta pieza de recepción fusiona influencias latinas y japonesas, habiendo sido ya galardonada internacionalmente en certámenes como Casa Brasil y Fedema.

Diálogo entre industria y artesanía
La Silla Noa, creada por Damian Entrocassi (Mar del Plata), propone un equilibrio entre lo orgánico y lo industrial al combinar madera de caroba con acero conformado. La pieza resalta por el uso de corte láser para lograr una estética atemporal que une el oficio artesanal con la precisión técnica.

Desde Rosario, el Taburete Vuelo (estudio FustaFerro) aporta una mirada de síntesis estructural. Fabricado íntegramente en hierro con terminación de pintura horneada, este objeto destaca por su robusta ergonomía y una expresividad formal que nace de la simplicidad de sus líneas.

Finalmente, la Silla Mónica, de Dedé Objetos (Santa Fe), es un ejercicio de minimalismo constructivo. Está resuelta en sólo cinco piezas encastrables de multilaminado de araucaria, que se ensamblan sin necesidad de adhesivos ni herramientas, dejando a la vista su lógica funcional y coherencia material.

Un puente profesional al mundo
Esta presencia en Milán no es sólo una exhibición estética; representa una oportunidad fundamental para establecer lazos profesionales a nivel internacional. En un contexto donde patios históricos y palacios milaneses se activan como escenarios del diseño contemporáneo, las piezas argentinas demuestran que el diseño nacional puede competir globalmente con un enfoque fresco, innovador y profundamente consciente de sus raíces.





