Este viernes comienzan los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 y la delegación de Haití se consolidó como la gran protagonista en la moda.
Con apenas dos atletas clasificados, el país caribeño logró captar la atención global a través de un despliegue de arte, identidad y cultura plasmado en sus uniformes oficiales.
Un lienzo sobre la nieve
Los trajes, diseñados por la reconocida modista italohaitiana Stella Jean, no son simples prendas deportivas; son piezas de arte pintadas completamente a mano. El diseño central presenta un caballo rojo sin jinete sobre un fondo de color azul cielo tropical, una imagen inspirada en la obra del artista haitiano Édouard Duval-Carrié. Esta figura funciona como una poderosa metáfora de la libertad y la herencia cultural del pueblo haitiano.
La delegación está compuesta por Richardson Viano (esquí alpino) y Stevenson Savart (esquí de fondo). Para este último, Jean incorporó elementos disruptivos y tradicionales, como una falda abullonada y el tignon (el pañuelo típico de Haití), reafirmando la vestimenta como un lenguaje de reivindicación cultural en un escenario global.

Haití: dos trajes pintados a mano en menos de 5 días
Detrás de la belleza de los uniformes hubo un proceso marcado por la tensión y el compromiso personal. Stella Jean aceptó el proyecto de forma gratuita y enfrentó plazos tan ajustados que estuvo a punto de abandonar la tarea. Según confesó la diseñadora, existió un lapso de 24 horas en el que creyó que los atletas no tendrían uniformes para la ceremonia.

El trabajo se completó a contrarreloj: las prendas comenzaron a pintarse solo cinco días antes del evento y la propia Jean se encargó de trasladarlas personalmente hasta Milán. “Este uniforme es el símbolo mismo del espíritu haitiano”, afirmó la diseñadora, quien también fue responsable de las aclamadas vestimentas de Haití en París 2024, piezas que hoy se exhiben en el Museo Olímpico.
El riesgo de perder todos los diseños
A pesar del éxito visual, persiste una preocupación logística. Debido a que los uniformes están confeccionados en material sintético, existe el riesgo de que la pintura se corra si entra en contacto con el agua.
“Solo rezo para que no llueva”, bromeó la diseñadora ante la posibilidad de que el clima afecte sus obras de arte.




