Con casi 40 años de trayectoria en el periodismo gráfico y más de tres décadas en CARAS, Héctor Maugeri atraviesa uno de los momentos más plenos de su carrera. En 2024 decidió dar el salto a la televisión y ponerse al frente de +Caras, el ciclo de entrevistas que en 2025 fue distinguido con el Martín Fierro de Cable a Mejor programa de entrevistas.
“Toda obra maestra merece un reconocimiento”, dice Maugeri al recordar la noche del premio. No lo vivió como una consagración individual, sino como la validación de un trabajo colectivo: producción, equipo técnico, escenografía, iluminación y una experiencia pensada para que cada invitado se sienta único. Por ese espacio pasaron más de 350 figuras de todos los ámbitos, desde Mirtha Legrand y Susana Giménez hasta músicos, actores, diseñadores y deportistas.
Ser fiel a la propia identidad
El mayor desafío fue trasladar a la televisión el espíritu aspiracional y cuidado que CARAS construyó en el papel. En ese proceso, Maugeri atravesó un tiempo de introspección hasta llegar a una conclusión clave: no imitar a nadie, no construir un personaje. “Lo único que tenía que hacer era ser yo mismo”, reconoce. Ese gesto, simple y profundo, terminó siendo la marca del programa.
Cada entrevista sigue un ritual inalterable. Maugeri prepara el encuentro con la misma dedicación, incluso cuando conoce al invitado desde hace años. La clave, asegura, es escuchar, mirar a los ojos y acompañar al otro en un recorrido emocional que permita ir más allá del personaje público.
La intimidad como valor
En un ecosistema mediático atravesado por la velocidad, +Caras se detiene en la conversación. Maugeri entiende el reportaje como un homenaje, un espacio cuidado donde la vulnerabilidad no se explota, sino que se respeta. Esa confianza explica por qué muchas figuras se animan a contar historias que nunca habían dicho en público.
El vínculo con la audiencia completa el círculo. Mensajes de personas que lo acompañan cada noche, agradecimientos y emociones compartidas confirman que el programa logró algo poco frecuente: atravesar la pantalla y generar cercanía real.
—¿Qué sentiste cuando escuchaste el nombre de +Caras en la ceremonia?
—Fue un recorrido por toda mi vida profesional. No fui a ganar, fui a disfrutar, y terminé entendiendo que el programa había cobrado vida propia.
—¿Cuál fue el mayor aprendizaje de este salto a la televisión?
—Que la autenticidad no se negocia. Cuando sos vos mismo, el otro lo percibe y se anima a abrirse.




