El domingo 16 de febrero, Bad Bunny culminó su paso por Argentina con un tercer y último show en el Estadio Monumental.
En el marco de su gira “Debí tirar más fotos”, reafirmó su estatus de ícono global al reunir a más de 210.000 personas a lo largo de tres noches consecutivas. Sin embargo, más allá de su despliegue musical, el gran protagonista mediático fue la “casita”: un escenario secundario que replica una vivienda tradicional de Puerto Rico.
Día por día: los invitados estelares
La dinámica de invitados en la casita generó una fuerte expectativa noche tras noche:
- Viernes (Primer show): la inauguración de la serie contó con la presencia de Tini, María Becerra y Bizarrap. Los tres aparecieron de forma discreta entre la multitud que bailaba en el escenario mientras sonaba el hit “Tití me preguntó”.
- Sábado (Segundo show): el show escaló con la llegada de Guillermo Novellis (La Mosca) y Callejero Fino. El momento cumbre de la noche ocurrió cuando Cazzu, Duki y Khea subieron para interpretar “Loca (Remix)”, considerado uno de los himnos del trap argentino.
- Domingo (Cierre): la última noche fue un despliegue de figuras de la televisión y el pop. Wanda Nara compartió los festejos desde adentro a través de sus redes sociales, acompañada por Lali Espósito. También se sumaron Luck Ra, Nicki Nicole, Yami Safdie y Tiago PZK, completando el grupo que sorprendió al público desde el segundo escenario.

Un rincón de Puerto Rico en BsAs
La estructura, inspirada en las casas de barrio con galería y colores cálidos, busca recrear la infancia del artista y conectar con su identidad cultural.
La casita funcionó como un espacio de celebración espontánea, donde artistas, influencers y amigos del cantante se sumaron para bailar y compartir momentos que rompieron con la rigidez de un concierto tradicional.




