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La silueta suelta toma el control: adiós al cuerpo-molde y bienvenido el “loose’ fit” argentino

La silueta suelta llega a la moda argentina: comodidad, estilo y libertad marcan la tendencia 2025 que redefine cómo vestimos en el país.

Mía Theiler·28 de oct de 2025
La silueta suelta toma el control: adiós al cuerpo-molde y bienvenido el “loose’ fit” argentino

Cuando la moda local apuesta por la comodidad como bandera, no sólo lo hace por alivio estético: lo hace por una transformación profunda. Según los informes del invierno 2025 en Argentina, los vestidos ajustados “que delinean al milímetro” están cediendo terreno frente a propuestas con caída relajada, tejidos envolventes y siluetas sueltas.

Esta tendencia no aparece de la nada. En Buenos Aires, Córdoba, Rosario y otras ciudades donde el ritmo impone una carrera de la que cada tanto conviene bajarse, la moda empieza a reflejar otro ánimo. Uno que prioriza moverse con ligereza, respirar sin constricciones y habitar la ropa más que ser habitada por ella.

¿Por qué ahora en Argentina?

  • En un contexto económico complejo, la prenda que “sobrevive” adquiere valor. Una silueta holgada permite reutilizar, combinar, jugar sin gastar tanto, y eso resuena fuerte en el mercado local.

  • La globalización de las micro-tendencias hace que lo “relajado” se vuelva aspiracional. No se trata de resignarse a lo barato, sino de elegir con intención una estética que transmite calma, amplitud, libertad.

  • La pandemia, el teletrabajo, los cambios de hábitos: el guardarropa se transformó. Ya no usamos sólo para vernos, sino para movernos, vivir, estar. Y la silueta suelta responde a esa necesidad

Que la moda argentina abrace esta fluidez es una buena noticia. Pero ojo: hay que ver la ventaja y el riesgo. Es una oportunidad para que la industria local diseñe prendas que sirvan más de una temporada, que se adapten a diferentes cuerpos, que reduzcan la urgencia del consumo. Una silueta suelta tiene más margen de reinterpretación, más posibilidad de circular, de durar.

El riesgo es que “lo suelto” se convierta en “desprolijo”. Que bajo la excusa de comodidad se pierda la intención de diseño, de materiales de calidad, de buena confección. Que termine siendo “lo barato que queda flojo” en lugar de “lo bien hecho que cae bien”.

¿Cómo adoptarla con estilo?

  • Elegí una prenda clave con caída: un tapado oversize cruzado, un vestido túnica de lana, un pantalón amplio de pinza.

  • Combiná con algo estructurado para no perder forma: por ejemplo cinturón, blazer sastre, botas que definan el pie.

  • Aprovechá los colores neutros, pero no le tengas miedo a un tono vibrante que rompa la monotonía (una bufanda naranja, un top verde pistacho). Según los reportes de la industria local, esas combinaciones están vigentes.

  • Mirá si la prenda tiene valor añadido: buen grosor, buen acabado, que se sienta que va a durar más. Porque comodidad no debe resignar calidad.

La moda argentina está diciendo, en su propio idioma: “ya no quiero estar con la ropa peleándome”. Quiero moverme, respirar, existir. Y esa declaración aparece en la silueta suelta que se impone. No es que el cuerpo desaparezca; es que la ropa lo acompaña, no lo constriñe.

Si esta ola se aborda con intención —diseño, materiales, producción local— puede marcar un cambio más profundo que una simple moda de temporada. Y en un país donde vestir bien muchas veces fue cuestión de “estar al día”, este giro hacia lo relajado puede ser un acto de estilo y de resistencia.

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