Durante meses, Marty Supreme fue presentada como la gran joya de la temporada cinematográfica.
Festivales, críticas iniciales entusiastas y una fuerte campaña de promoción la instalaron rápidamente en la conversación de premios, con la palabra “Oscar” flotando casi como una certeza.
Sin embargo, a medida que el ruido mediático se disipa y la conversación se vuelve más analítica, el fenómeno comienza a mostrar grietas que podrían costarle caro en la carrera hacia los galardones de Academy of Motion Picture Arts and Sciences.
Un interpretación hipnótica
La película -dirigida por Josh Safdie y protagonizada por Timothée Chalamet- prometía una mezcla perfecta entre cine de autor y espectáculo mainstream.
La historia, inspirada en el excéntrico mundo del ping-pong profesional, construye un personaje carismático y excesivo que parecía hecho a medida para el lucimiento actoral. Durante sus primeras proyecciones, muchos críticos hablaron de una interpretación “hipnótica” de Chalamet, lo que rápidamente lo colocó entre los favoritos de la temporada.
Timothée VS el arte
La polémica que hoy rodea a Timothée Chalamet comenzó por unos comentarios que hizo sobre el ballet y la ópera durante un evento público.
En una charla organizada por Variety y CNN junto al actor Matthew McConaughey, Chalamet estaba hablando sobre el futuro del cine y la necesidad de mantener vivos los cines. En ese contexto comparó la situación con otras disciplinas artísticas y dijo que no le gustaría trabajar en ballet u ópera porque son artes que “se mantienen vivas aunque ya nadie se interese por ellas”.

Las declaraciones provocaron un fuerte rechazo dentro del mundo de las artes escénicas.
Instituciones como la Metropolitan Opera, la Royal Ballet and Opera y otras compañías incluyendo el Teatro Colón de Buenos Aires, aprovecharon incluso para contestarle en redes sociales, defendiendo el valor de estas artes y mostrando teatros llenos o producciones exitosas.
Una polémica que mancha toda la película
El foco principal de la controversia recae en su director, Josh Safdie. En plena temporada de premios reaparecieron acusaciones relacionadas con un episodio ocurrido durante el rodaje de la película Good Time (2017), que Safdie dirigió junto a su hermano Benny Safdie.

Distintos reportes sostienen que durante la filmación de una escena sexual habría participado una actriz menor de edad, y que la situación en el set se volvió problemática por la improvisación de uno de los actores. Aunque la escena finalmente no fue incluida en la versión final del film, el hecho generó cuestionamientos sobre las decisiones de producción y el manejo de la situación durante el rodaje.
Aunque Marty Supreme sigue siendo una película fuerte en términos de visibilidad y taquilla, el escándalo sumado a las críticas que comenzaron a aparecer sobre su guion y su exceso estilístico podría afectar su impulso en la temporada de premios.




