En el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado, el Hospital Privado Universitario de Córdoba reafirmó su compromiso con un modelo de atención integral que sitúa a la mujer, a su bebé y a su entorno familiar en el centro de la experiencia.
Este enfoque busca transformar el nacimiento en un proceso seguro, respetuoso y, por sobre todo, humanizado, acompañando cada etapa desde el embarazo hasta el posparto.
La mujer como protagonista
El concepto de parto respetado trasciende la atención médica convencional para priorizar las necesidades físicas, emocionales y psicológicas de la madre. Según explica la Dra. Luciana Simes, jefa del servicio de Ginecología y Obstetricia, este modelo no sólo mejora la vivencia materna, sino que impacta positivamente en la salud del recién nacido y en la consolidación del vínculo temprano.

Bajo esta premisa, la institución promueve la autonomía de la mujer, garantizando su derecho a tomar decisiones informadas sobre su propio cuerpo y el cuidado de su hijo. El protocolo del hospital incluye el respeto por los tiempos biológicos del trabajo de parto, la libertad de movimiento y el fomento del acompañamiento continuo. Asimismo, se hace especial énfasis en evitar intervenciones innecesarias, facilitando el contacto piel a piel inmediato y el inicio temprano de la lactancia materna.
Infraestructura diseñada para la intimidad
Para sustentar este modelo, el Hospital Privado diseñó espacios específicos en su área de Maternidad. Actualmente, cuenta con habitaciones que integran el preparto, parto y posparto inmediato en un mismo lugar, lo que favorece la privacidad de la familia. Estas unidades están equipadas con recursos que promueven un proceso natural, tales como:
- Pelotas de relajación y bancos de parto.
- Ambientación con música e hidroterapia.
- Cunas colecho en habitaciones de posparto individuales para fortalecer el contacto cercano desde el primer minuto.
A pesar de buscar un proceso lo más natural posible, la seguridad es un pilar fundamental. Por ello, el hospital dispone de una Unidad de Terapia Intensiva preparada para cualquier eventualidad, respaldada por la acreditación de la Joint Commission International (JCI), que certifica la calidad y seguridad de sus prácticas.
Un equipo multidisciplinario y preventivo
El acompañamiento no se limita al momento del nacimiento. Un equipo de profesionales que incluye ginecólogos, obstetras, pediatras, neonatólogos, enfermeros, puericultoras y especialistas en psicología perinatal trabaja de manera coordinada.
Además, la institución ofrece herramientas educativas clave, como cursos de preparto para brindar preparación física y emocional, y talleres de RCP neonatal para familias. Estos espacios permiten que los padres adquieran habilidades teóricas y prácticas para actuar ante emergencias, integrando tecnología y calidez humana en uno de los momentos más trascendentales de la vida.





