*Especial, por Laura Luz Valverde
Accesorios y, en especial, collares los hay de todo tipo y puede resultar abrumador elegir entre la diversidad disponible. No obstante, con estos tips cualquier look se volverá inolvidable.
Si elegis un escote redondo, lo ideal es optar por accesorios que tengan una forma similar pero que sean siempre más cortos que el escote. Igualmente, estos collares siempre hay que ver cómo quedan en concreto.
Otra opción es usar collar tipo babero o choker, bien al cuello si el escote es redondo y cerrado: probalos.



Por otro lado, lo mejor de los escotes en V es que alargan nuestra figura y le quedan bien a todas. Por esta razón omitir el collar en este caso, es una gran opción. Igualmente, si crees que tu outfit necesita uno, elegí un collar que replique la forma del escote (es decir, en una “V” más chica).
También podés optar por varias cadenas de distintos largos, quedan geniales o un gran collar largo con presencia.




Un escote cuadrado es un fuerte contraste con las curvas naturales del cuerpo, creando una apariencia angulosa. Este es ideal para collares cuadrados o rectangulares. Podes variar el largo, siempre y cuando el accesorio no sea más largo que el escote.



En tanto, los vestidos o tops strapless dejan el cuello, la clavícula y la parte superior del pecho abiertos, por lo que se convierte en el escote ideal para experimentar un sinfín de collares. Desde gargantillas hasta pequeños dijes, este estilo de escote se verá bien con prácticamente cualquier collar.


En el caso de escotes asimétricos, convienen los collares chocker (bien pegados al cuello) pueden quedar espectaculares. También podes probar con alguno que cuelgue tipo una línea larga desde un chocker pequeño.


¡La clave es jugar y probar!



