Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson, una fecha dedicada a generar conciencia sobre esta afección crónica y progresiva del sistema nervioso central que impacta directamente en la coordinación motora y el movimiento.
Desde el Servicio de Neurología de la institución, se enfatiza que la detección temprana es el primer paso fundamental para iniciar un tratamiento que permita ralentizar la progresión de la enfermedad y devolver autonomía al paciente.
¿Cómo identificar los síntomas?
El Parkinson se manifiesta de diversas formas, y reconocer sus signos iniciales es crucial. Entre los síntomas motores más frecuentes se encuentran:
- Temblores y rigidez en extremidades y tronco.
- Lentitud en los movimientos (bradicinesia).
- Problemas de equilibrio, coordinación y dificultades para caminar.
Sin embargo, los especialistas advierten que también existen otros signos “no motores” que deben ser atendidos, tales como trastornos del sueño, depresión, estreñimiento y dificultades para masticar, tragar o hablar.
Abordaje integral: del fármaco a la rehabilitación
En las etapas iniciales, el tratamiento suele basarse en medicación específica que ayuda a controlar los síntomas con gran efectividad durante los primeros años. No obstante, el enfoque moderno exige una visión integral que combine los fármacos con:
- Actividad física constante.
- Hábitos de sueño saludables.
- Terapias de rehabilitación adaptadas a cada necesidad.
Este acompañamiento no sólo se enfoca en lo físico, sino también en el bienestar emocional y cognitivo del paciente.
Cirugía de Estimulación Cerebral Profunda: una esperanza para etapas avanzadas
Cuando la medicación deja de ser suficiente para controlar los síntomas, la ciencia ofrece alternativas quirúrgicas. Una de las más destacadas es la Estimulación Cerebral Profunda, un procedimiento que ya cuenta con más de 100.000 dispositivos implantados en todo el mundo.

A diferencia de los tratamientos ablativos (que generan lesiones irreversibles), la estimulación cerebral profunda se destaca por ser ajustable, reversible, segura e indolora. Si bien no reemplaza las células dañadas, actúa como un complemento que permite reducir las dosis de medicación y mejorar significativamente los síntomas motores en pacientes con Parkinson, temblor esencial o distonías.
Un equipo multidisciplinario al servicio del paciente
Para abordar la complejidad de esta patología, el Hospital Privado cuenta con un Programa de Tratamiento Quirúrgico de la Enfermedad de Parkinson, donde convergen diversas especialidades como neurocirugía funcional, neurología cognitiva, salud mental, neuropsicología y neurorradiología, entre otras.
Este trabajo conjunto es lo que permite brindar una respuesta personalizada y de alta calidad a quienes atraviesan estadios avanzados de la enfermedad.





