El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) obtuvo el Martín Fierro de Oro en la primera edición de los Premios Martín Fierro de Streaming, en una decisión que sorprendió y celebró a la vez. El reconocimiento fue para Fondo del mar, el ciclo de transmisiones en vivo que mostró, en tiempo real, una exploración científica del fondo del océano argentino y que logró captar la atención de miles de personas fuera del ámbito académico.

La experiencia se desarrolló entre fines de julio y mediados de agosto y tuvo como eje la exploración del cañón submarino de Mar del Plata, una zona de enorme valor biológico. A través de cámaras de alta definición instaladas en vehículos operados remotamente, el público pudo observar especies marinas poco conocidas, paisajes submarinos impactantes y el trabajo cotidiano de investigadores y técnicos del CONICET, en colaboración con el Schmidt Ocean Institute.
El impacto del streaming fue inmediato. Las transmisiones alcanzaron picos de decenas de miles de espectadores en simultáneo y generaron una fuerte conversación en redes sociales, donde usuarios de todas las edades compartieron asombro, preguntas y entusiasmo. Lejos del formato tradicional de la ciencia solemne y distante, Fondo del mar apostó por un lenguaje claro, explicaciones accesibles y un clima cercano que invitó a mirar, aprender y quedarse.

Durante la ceremonia de premiación, el equipo destacó que el principal objetivo del proyecto fue “acercar la ciencia al público”, una meta que terminó siendo clave para su consagración. Además del Martín Fierro de Oro, el ciclo recibió el premio a Mejor Transmisión Especial, consolidándose como uno de los proyectos más reconocidos de la noche.
El galardón no solo distingue la calidad técnica y científica del streaming, sino que también refleja un cambio en los consumos culturales: hoy, el interés por el conocimiento convive con el entretenimiento y encuentra en las plataformas digitales un canal ideal para expandirse. Que un organismo científico se imponga en un evento históricamente ligado al espectáculo habla de una audiencia dispuesta a descubrir, emocionarse y aprender.

Con este reconocimiento, el CONICET logró algo poco frecuente: transformar una misión científica en un fenómeno cultural. Fondo del mar demostró que la ciencia también puede ser cautivante, inspiradora y, por qué no, parte de la conversación cotidiana. Un logro que confirma que el conocimiento, cuando se cuenta bien, también puede brillar en el centro de la escena.



