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Miranda! en Córdoba: nostalgia, brillo y energía sin pausa

Miranda! brilló en Córdoba en su show del 1 de noviembre con clásicos, nuevas canciones y una puesta teatral llena de energía. Pop intenso, fiesta y conexión con el público.

Mía Theiler·3 de nov de 2025
Miranda! en Córdoba: nostalgia, brillo y energía sin pausa

Hay noches que no pretenden sutilezas, y la del pasado 1 de noviembre fue una de ellas. Miranda! salió a escena decidido a incendiar la pista desde el minuto uno y lo consiguió. La apertura con “Ritmo & Decepción” funcionó como declaración de principios: melodrama, ritmo urgente y ese tono teatral que define al dúo desde sus inicios.

A partir de ahí, el show fue pura electricidad pop: luz, cuerpo, humor y un público entregado. La banda no ofreció un recital para observar desde la platea sino un pacto: acá se viene a exagerar, a cantar y a vibrar sin pedir permiso.

Un recorrido entre el hoy y el ayer

Miranda! aprovechó la noche para presentar temas de su más reciente etapa, incluyendo canciones del álbum Nuevo Hotel Miranda!, un proyecto que reversiona su catálogo con invitados pero que, en vivo, cobra una energía distinta. “Triste”, “Plutón”, “Siempre que lo beso” y otros nuevos clásicos de esta era demostraron que el dúo no se apoya solo en su pasado: sigue componiendo canciones que se sienten en el cuerpo y en la pista.

Pero cuando llegó el turno de los hits históricos, el estadio tembló. “Tu misterioso alguien” volvió a estallar como en sus años de gloria, confirmando que esa canción —que siempre vivió entre lo melancólico y lo frenético— encontró nueva vida en el imaginario pop actual. Es interesante cómo ese tema, que en su momento fue favorito de culto, hoy circula como himno generacional en redes y fiestas; Miranda! tiene esa virtud de rejuvenecer su propio repertorio sin esfuerzo.

La lista siguió con favoritos infalibles: “Ya lo sabía”, “Perfecta”, ese dueto que sigue siendo un karaoke emocional en todo el país, y un cierre inevitable: “Don”. Porque nadie quiere irse a casa sin gritar “es un solo, es la guitarra de lolo” a los cuatro vientos. Nadie.

Pop sin culpa, pop como liberación

Lo que hace memorable a Miranda! no es solo su discografía: es su postura. Ante un panorama donde muchos artistas buscan sofisticación minimalista, el dúo sigue apostando por la exageración como verdad. Brillos, cambios de vestuario, histrionismo medido pero valiente, y esa forma magnética de habitar el escenario que mezcla ironía, sensualidad y cariño por su público.

No hay solemnidad posible frente a ellos. Y eso, lejos de restarles seriedad artística, los reafirma como pioneros de un pop argentino que ya no necesita disculparse por ser pop.

¿Fiesta y nada más?

Sí, la noche fue explosión y carcajada. ¿Faltó un momento íntimo, un respiro acústico, una pausa? Tal vez. Pero Miranda! no promete introspección: promete sentir. El frenesí es su narrativa y la exageración su lenguaje. En ese marco, la intensidad no es exceso sino convicción.

Miranda! no solo repasó sus canciones: repasó su identidad. Construyó una escena donde el público no fue espectador sino protagonista, donde el pop se vivió como libertad y donde el paso del tiempo se convirtió en argumento para bailar más fuerte, no para achicarse.

Si algunas bandas maduran bajando el volumen, Miranda! lo hace subiéndolo y brillando más. Una noche sin pudor, sin caretas y sin freno: exactamente como el pop debería ser.

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