Una empresa cordobesa apuesta a cambiar las reglas del juego en el mercado de las bebidas. Se trata de SIP, una wellness soda elaborada con ingredientes naturales, prebióticos y frutas reales, que en apenas un año logró expandirse a distintos puntos de Argentina y posicionarse como una de las propuestas emergentes dentro del segmento de bebidas funcionales.
La marca nació como un proyecto en 2023 y comenzó su comercialización formal hace aproximadamente un año. En una entrevista con Revista Ocio, uno de los CEOs, Gabriel Galarza, contó cómo surgió la idea y hacia dónde van.
“Somos la primera wellness soda con prebióticos funcionales de Argentina producida en Córdoba. Queríamos crear una bebida con propósito, que además de ser rica aporte beneficios reales para las personas”, comenzó Galarza.
Una tendencia global que llega a Argentina
La idea surgió a partir de la experiencia de los fundadores en el mundo de los fermentos y las bebidas naturales. Según Galarza, el crecimiento de las bebidas funcionales en mercados como Estados Unidos y Europa fue uno de los principales disparadores para desarrollar el proyecto.
“Veíamos que en Estados Unidos y Europa el consumo de bebidas funcionales crecía cada vez más. Las nuevas generaciones están cambiando sus hábitos, buscan bienestar, leen etiquetas y prestan atención a lo que consumen”, señaló.

El emprendedor también destacó que existe una transformación en los hábitos de consumo vinculados al alcohol y las bebidas industrializadas.
“Hay un cambio generacional muy fuerte. Cada vez más personas buscan alternativas naturales y también vemos que el consumo de alcohol está bajando. Todo eso nos hizo pensar que este era el camino”, afirmó.
Una gaseosa elaborada con ingredientes reales
A diferencia de las gaseosas tradicionales, SIP no utiliza conservantes, colorantes, químicos ni edulcorantes artificiales. Su propuesta se basa en ingredientes naturales y funcionales.
Actualmente cuenta con dos variedades: Hibiscus, Strawberry & Orange y Mango & Lima Limón.
Ambas incorporan inulina, un prebiótico derivado de la raíz de achicoria que favorece la salud intestinal al alimentar las bacterias beneficiosas de la microbiota.

“La receta tiene prebióticos, vitamina C y vinagre de sidra de manzana. Es una bebida funcional porque combina hidratación con ingredientes que aportan beneficios al organismo”, explicó Galarza.
La producción se realiza en Monte Cristo, Córdoba, en una planta con altos estándares de calidad y trazabilidad.
Diseño, identidad y una apuesta fuerte al branding
Desde sus inicios, la construcción de la identidad visual fue una prioridad para el equipo fundador. Según contó, el desarrollo de la marca y del packaging demandó más de un año de trabajo junto a especialistas en branding y diseño.
“Sabíamos que era una categoría nueva y queríamos que la gente se sintiera atraída por la lata desde el primer momento. Los creativos estuvieron trabajando en el diseño porque entendíamos que la presentación era fundamental para dar a conocer el producto”, recordó Galarza.
El nombre SIP surgió entre varias propuestas y terminó imponiéndose por su simplicidad y asociación directa con la acción de beber. “Nos gustó porque era corto, positivo y tenía una conexión natural con la palabra ‘sip’ en inglés, que significa sorbo”, explicó.

Del Festival Peperina a los aeropuertos del país
Uno de los primeros grandes desafíos de la marca fue validar la propuesta frente al público. El debut se produjo durante el Festival Peperina, donde la respuesta superó las expectativas.
“Hicimos una prueba y a los dos días nos habíamos quedado sin stock. La gente veía la lata, se acercaba por curiosidad y cuando la probaba se sorprendía. Ahí entendimos que había algo muy interesante para desarrollar”, recordó.
Actualmente SIP se encuentra en aeropuertos de todo el país, cadenas de dietéticas, cafeterías de especialidad, restaurantes y locales gastronómicos de Córdoba, Buenos Aires y Rosario.
Entre los puntos de venta figuran comercios como Polidori, Le Dureau, Qharu Mercado Santiago, Felixity Café, Pachapampa y La Fonda de Cruz Chica, además de su tienda online con envíos a todo el país.
El auge de los mocktails y nuevas formas de consumo
Otro de los segmentos donde SIP encontró oportunidades de crecimiento es el de los mocktails, los cócteles sin alcohol que ganan cada vez más espacio en bares y restaurantes. La empresa trabaja junto a bartenders y asesores gastronómicos para desarrollar recetas que utilicen las bebidas como base.
“Hoy los mocktails están creciendo muchísimo. Muchas personas quieren disfrutar de una experiencia similar a la de un cóctel, pero sin alcohol. Con SIP se pueden crear opciones atractivas, con sabor y además con funcionalidad”, destacó Galarza.
Un nuevo sabor en camino
La compañía ya trabaja en una tercera variedad que se sumará a la línea durante los próximos meses.
Aunque todavía no fue presentada oficialmente, Galarza adelantó que se tratará de una combinación de ginger lemon con arándanos.
“Elegimos el arándano porque tiene una funcionalidad muy alineada con nuestra filosofía de marca. Queremos seguir desarrollando productos naturales que aporten bienestar y que tengan sabores innovadores”, comentó.

Córdoba como punto de partida
Para los fundadores, Córdoba reúne condiciones ideales para el crecimiento de este tipo de propuestas debido al desarrollo de una cultura vinculada a la alimentación saludable, el consumo responsable y el bienestar.
“Córdoba tiene una comunidad muy abierta a este tipo de productos. Hay cada vez más personas interesadas en la alimentación natural y eso genera un terreno muy fértil para propuestas innovadoras”, sostuvo Galarza.
Con presencia nacional y planes de expansión regional, el objetivo de SIP es consolidarse como referente argentino dentro de la nueva generación de bebidas funcionales. “Estamos convencidos de que esto recién empieza. Nuestro sueño es convertirnos en la marca líder de bebidas naturales y funcionales de Argentina y, más adelante, llevar la propuesta a otros mercados de Latinoamérica”, concluyó.







