A pesar de una inflación más moderada y un mercado cambiario estabilizado, Argentina continúa enfrentando desafíos estructurales de competitividad.
Según el último relevamiento del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), con datos de abril de 2026, el país figura en los primeros puestos de los rankings internacionales de precios medidos en dólares, especialmente en los rubros de indumentaria, calzado y bienes durables.
El costo de vestirse y equiparse
El estudio revela una situación crítica para el bolsillo de los consumidores: Argentina resultó ser el país más caro en el 81% de los bienes durables analizados. En el desglose por productos, la brecha es notable:
- Vestidos de marca internacional: 1° puesto a nivel mundial.
- Zapatillas deportivas: 6° puesto global.
- Jeans (tipo Levi’s 501): 7° puesto en el ranking.
Además de la ropa, otros artículos como freidoras de aire, autos, motos y electrónicos para el hogar presentan precios superiores a todos los demás países incluidos en la comparación. Según el IERAL, este fenómeno se explica por una elevada carga tributaria (IVA, Ingresos Brutos e impuestos específicos) sumada a la protección comercial, que incluye aranceles de importación y restricciones cuantitativas.
Alimentos y servicios: una realidad dispar
En el sector de alimentos y bebidas, el escenario es más equilibrado. Argentina es más cara que otros mercados en el 47% de los productos, aunque países como Brasil y China siguen ofreciendo precios significativamente menores en la mayoría de las categorías. Mientras que el queso, el arroz y las papas son competitivos, el agua mineral y la cerveza nacional se encuentran entre los artículos más costosos.
Por el contrario, los servicios representan el segmento donde Argentina es más barata frente a las economías desarrolladas. El transporte urbano, la nafta, las cuotas de gimnasio, el taxi y la educación preescolar se mantienen con precios competitivos en términos de dólares.
El factor cambiario y el Índice Big Mac
El informe también analiza la competitividad a través del tipo de cambio real, el cual se ubicó en abril un 28% por debajo de su promedio histórico de largo plazo, lo que refleja una apreciación de la moneda local.
Como referencia adicional, el Índice Big Mac mostró que en enero de 2026 la hamburguesa costaba US$ 5,5 en Argentina. Este valor está alineado con el promedio latinoamericano (solo un 6% por encima del promedio global), pero el estudio destaca que Argentina ostenta el récord de mayor volatilidad de precios en este índice entre los años 2000 y 2026.
Perspectivas a futuro
El análisis concluye que, si bien la apertura gradual de importaciones y algunas bajas de impuestos comenzó a reducir ciertas brechas, persisten problemas de fondo en los productos industriales.
Hacia adelante, el IERAL advierte que el auge de exportaciones en sectores como el petróleo, gas y minería podría presionar hacia un tipo de cambio real aún más apreciado, lo que obligaría a mejorar la competitividad por vías distintas a la devaluación.





