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CAROLINA ARRIGONI: “La representación de mujeres en roles de liderazgo sigue siendo un área de oportunidad de mejora”

Una “cazadora de aprendizajes”, alumna eterna, ella es Carolina Arrigoni, cordobesa con una trayectoria impecable, quien hoy ocupa el puesto de Gerenta regional para hispanoamérica en el área servicios externos de Google y lidera el equipo de bienestar para Argentina en Google.

Candelaria Lanzaco·12 de nov de 2021
CAROLINA ARRIGONI: “La representación de mujeres en roles de liderazgo sigue siendo un área de oportunidad de mejora”

Por Candelaria Lanzaco

 

Una “cazadora de aprendizajes”, alumna eterna, ella es Carolina Arrigoni, cordobesa con una trayectoria impecable, quien hoy ocupa el puesto de Gerenta regional para hispanoamérica en el área servicios externos de Google y lidera el equipo de bienestar para Argentina en Google. Su sueño es ayudar a generar vida plena, a través de herramientas para gestionar nuestra energía y autosustentabilidad en contextos de alto rendimiento. Logra crear su espacio personal, liberar la mente y promover otras conductas saludables como la alimentación y el descanso a través del deporte, específicamente corriendo. Conocemos la historia de una mujer que tiene mucho por enseñarnos.

 

– Contame un poco de tu historia profesional y personal, ¿Cómo fue tu recorrido previo a Google? ¿Tu familia qué lugar ocupa?

 

Mi formación y recorrido profesional comenzó en Córdoba, lo cual valoro muchísimo. Me recibí de profesora de Inglés y de Traductora Pública Nacional de Inglés en la Universidad Nacional; luego me fui a vivir a California, donde me especialicé en Negocios Internacionales en UC Irvine. Más allá de ser una experiencia de vida muy rica y desafiante, vivir en el exterior me abrió las puertas a aventuras laborales súper interesantes. Pre-Google, tuve la oportunidad de promover exportaciones argentinas hacia la Costa Oeste estadounidense desde la Oficina Comercial del Consulado Argentino, fui intérprete en los premios Oscars, escribí artículos para la revista Vogue Latinoamérica e hice traducciones de discursos de Bill Clinton y Al Gore. 

 

Estoy en pareja hace casi 10 años y no tengo hijos propios; tengo siete sobrinos que amo con locura y los tres hijos de mi pareja llevan un lugar especial en mi corazón. Mis hermanas, Marcela y Eugenia, son mis amigas del alma y junto a papá y mamá, forman este gran motor en la vida, que es mi familia.

 

 

 

 

– ¿Cuál es tu rol dentro de la empresa? ¿Cómo es un día de trabajo en Google?

 

Me sumé al equipo de Google hace 15 años, cuando vivía cerca de San Francisco. Ingresé en el área de publicidad online en sitios web asociados, con el producto conocido como AdSense. Disfruté mucho esta etapa ya que participé del desarrollo de los mercados latinoamericanos, se dieron oportunidades de crecimiento y, eventualmente, pude coordinar mi regreso al país. Ya estando en Argentina, cambié a mi sector actual con responsabilidad en proyectos con proveedores externos. 

 

Los días de trabajo son muy activos. Mi equipo es global y mi rol requiere colaboración con diversos países y áreas de negocio. Por eso, suelo tener varias videoconferencias, a menudo una detrás de otra. La planificación y gestión de bloques de trabajo enfocado y espacios de pausa, son fundamentales.

 

– ¿Qué lugar ocupan las mujeres en la tecnología hoy? ¿Qué desafíos creés que hay para aumentar la presencia de las mujeres en tecnología y en puestos gerenciales?

 

Creo que las mujeres hemos logrado avances importantes y no hay duda de que los equipos diversos logran mejores resultados. Recientemente, la consultora McKinsey & Company realizó un estudio para analizar cuál es el verdadero impacto del género, el origen étnico y la orientación sexual en las empresas de Latinoamérica. La conclusión fue reveladora: las compañías percibidas como diversas en términos de género tienen un 93% más de probabilidad de lograr resultados financieros superiores al promedio. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer. Por ejemplo, la pandemia aumentó las presiones de quienes están al cuidado de familiares y muchas de ellas son mujeres. La representación de mujeres en roles de liderazgo sigue siendo un área de oportunidad de mejora.

 

 

 

 

– ¿Cuál creés que fue el desafío del año para las empresas? 

 

Para todas las empresas, en general, el desafío de los últimos 18 meses fue adaptarse a las restricciones generadas por la pandemia. Para los sectores en donde la tecnología permitió seguir operando en mayor a menor grado, un eje fundamental fue mantener la motivación y cohesión de equipos que estaban funcionando de forma aislada. El 2020 estuvo marcado por un “tratando de trabajar desde casa”, en espacios que no siempre estaban preparados para la actividad, con responsabilidades familiares aumentadas y en paralelo, además de las limitaciones que todos vivimos. Este año exige otra gran dosis de resiliencia porque traemos ese cansancio acumulado y recién en los últimos meses, hemos podido movilizarnos más con el aumento de la tasa de vacunación y disminución de casos de Covid-19. Lo interesante es que, mirando hacia adelante, el volver al puesto de trabajo será otra demanda de ajuste hacia a un formato nuevo de presencialidad, que ya dejó de ser habitual. El trabajo a distancia también nos brindó ganancias en términos de flexibilidad, autogestión, conocer a nuestros colegas desde otra perspectiva y derribar barreras geográficas. Creo que las empresas que atraerán los mejores talentos serán aquellas que puedan amalgamar los aprendizajes de esta etapa y tengan la apertura para experimentar con formatos diversos y con oportunidades atractivas.

 

– ¿Qué mensaje le transmitirías a las nuevas generaciones y a los jóvenes empresarios y emprendedores de Argentina?

 

¡Busquen la excelencia en aquello que sienten como su vocación! La formación personal y de nuestros equipos nos ayuda a crecer y abre puertas. Las experiencias laborales internacionales, sean de primera mano o a través de colaboración con colegas del exterior, son altamente enriquecedoras y es bueno embarcarse en estas oportunidades. En lo personal, elegir volver a Argentina luego de vivir más de 10 años afuera, con “la valija” llena de conocimientos y vivencias nuevas, fue lo mejor que pudo pasarme. Hoy puedo colaborar desde mi lugar y estar cerca de mi seres queridos, que son el punto de partida para mi felicidad y bienestar. 

 

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