Las lesiones del tendón de Aquiles representan uno de los mayores retos en el deporte de elite, ya que comprometen la movilidad y pueden poner en riesgo carreras profesionales completas.
Este fue el desafío que enfrentó Franco “Lungo” Molina, jugador profesional de rugby, cuando en mayo de 2023 sufrió una ruptura completa del tendón durante un partido contra Selknam (Chile).
El diagnóstico y la intervención
La ruptura del tendón de Aquiles, ocurre cuando este se estira más allá de sus límites. Para Molina, el impacto fue tanto físico como emocional: “Lo que más me impactó fue entender que me esperaba un proceso largo, que iba a tener que trabajar mucho para volver a mi nivel”, recordó el deportista.
Ante la gravedad del cuadro, Molina confió su tratamiento al Hospital Privado, bajo la dirección del Dr. Alejandro Fazio, jefe de Traumatología y Ortopedia.
La decisión de la cirugía se basó en una trabajo personalizado que evaluó la gravedad de la lesión y los objetivos competitivos del paciente. Según el Dr. Fazio, en atletas de alto rendimiento el objetivo es asegurar que el paciente pueda volver a competir con plena seguridad, lo que exige una planificación quirúrgica de altísima precisión.
Un proceso de rehabilitación integral
La recuperación no se limitó a la cirugía.
El Hospital Privado aplicó un enfoque interdisciplinario a través de su Programa de Deporte, liderado por el Dr. Matías Villalba. Este equipo, integrado por traumatólogos y kinesiólogos, brindó un acompañamiento constante que Franco destacó especialmente: “No solo estuvieron atentos a lo médico, sino también a lo emocional, que en estos procesos pesa muchísimo”.
El postoperatorio incluyó fases críticas de control del dolor, inmovilización inicial y una progresión gradual de la carga para evitar complicaciones y asegurar la funcionalidad total del tendón.
El éxito del proceso se confirmó meses después con la noticia más esperada: Molina volvió a vestir la camiseta de la Selección de Rugby Argentina, Los Pumas. Actualmente, el jugador se encuentra completamente recuperado, activo en el nivel profesional y sin limitaciones funcionales.




