En una noche marcada por el glamour y la expectación, los príncipes de Gales, William y Kate Middleton, asistieron este domingo a la 79° edición de los premios BAFTA en el Royal Festival Hall de Londres.
La pareja acaparó todas las miradas por volver a la ceremonia después de tres años, y también por la delicada situación que atraviesa la familia real tras la detención del ex príncipe Andrés.

Looks a juego y un retorno esperado
Los príncipes lucieron atuendos coordinados en tonos borgoña.
Kate Middleton optó por un vestido plisado en la gama de los lilas de la firma italiana Gucci, una pieza que ya había utilizado anteriormente, complementada con una impactante pulsera de brillantes.
Por su parte, el príncipe William, quien se desempeña como presidente honorífico de la Academia Británica de Cine y Televisión, vistió un esmoquin de terciopelo firmado por Giorgio Armani.

Este regreso a la alfombra roja es significativo, dado que la princesa no asistía desde hace tres años. En 2024, el príncipe William acudió solo mientras su esposa se recuperaba de una cirugía abdominal y antes de que se hiciera público su diagnóstico de cáncer, el cual se encuentra actualmente en remisión.
La sombra del escándalo del príncipe Andrés
La aparición de los futuros reyes ocurre pocos días después de que la Policía detuviera al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III. Andrés está siendo investigado por supuestas filtraciones confidenciales al pedófilo convicto Jeffrey Epstein y pasó más de 11 horas bajo interrogatorio antes de ser puesto en libertad bajo investigación.
Mientras las autoridades registraban la mansión de Royal Lodge, residencia habitual de Andrés, la corona intentó mantener su agenda de servicio. El rey Carlos III emitió un comunicado defendiendo que “la ley debe seguir su curso”, al tiempo que continuaba con sus compromisos, incluyendo una aparición en la Semana de la Moda de Londres el mismo día del arresto de su hermano.
Durante la ceremonia, el príncipe William cumplió con su rol institucional al presentar el galardón BAFTA Fellowship a la directora ejecutiva de NBC Universal Entertainment, Donna Langley. Con este gesto y su presencia en la gala, los príncipes de Gales refuerzan la imagen de continuidad y servicio de la monarquía en uno de sus momentos más polémicos.




