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Lucía Bossa: la voz cordobesa que sacude al rock con sensibilidad y rebeldía

Con apenas 22 años, la artista se consolida como una de las promesas más potentes de la escena nacional

Mía Theiler·8 de sept de 2025
Lucía Bossa: la voz cordobesa que sacude al rock con sensibilidad y rebeldía

En el vibrante universo del rock contemporáneo de Córdoba, emerge una voz joven que trasciende géneros: Lucía Bossa. Con apenas 22 años, se hizo notar al llevarse el premio Artista Revelación Rock 2023 y luego Artista Rock del Año 2024 en los prestigiosos Premios CIEyA, distinciones que la impulsaron a grabar su primer EP con un equipo local de jerarquía.

“Mentes Procesadas”, ese EP que traza un retrato honesto y urgente de la juventud actual, aborda con sensibilidad temas como la salud mental, el consumismo y el exceso digital. Lo hizo con sonidos que remiten a los 70, 80 y 90, pero sin desvincularse de su propia generación. La gira llevó a su música desde clubes icónicos como Niceto —en Buenos Aires— hasta escenarios clave como Rosario, Mar del Plata y Santiago de Chile.

Lucía representa además una figura poderosa dentro del rock: la de una mujer que pisa fuerte en un género históricamente dominado por voces masculinas. Su irrupción no sólo renueva el aire de la escena, sino que también reivindica la presencia femenina como motor creativo y disruptivo, en sintonía con una generación que busca cambiar las reglas del juego.

Esta entrevista, nacida desde la intimidad del estudio y la honestidad de una artista emergente, propone recorrer sus comienzos, su identidad musical y los desafíos de construir hoy un proyecto con convicción desde el interior del país.

– Si tuvieras que contar quién sos más allá de la música, ¿cómo te definirías en pocas palabras?

– Es una gran pregunta y difícil de responder, porque siento que soy a partir de la música. Si pienso en una palabra, sería artista: desde chica fui muy histriónica, dramática y supersensible. El arte siempre fue mi manera de canalizar esas emociones: música, actuación, baile, tanto consumiéndolos como haciéndolos. Soy una persona muy sensible y, además, muy preocupada. Todo el tiempo estoy pensando, y eso se refleja en mi música. Muchas veces me dicen: “tenés un montón de letra”, y es porque soy así. Creo que esas tres cosas —artista, sensible y preocupada— son las que más me caracterizan.

– Sos cordobesa. ¿Qué significa para vos venir de Córdoba y cómo influyó eso en tu manera de hacer música?

– Me influye más de lo que a veces noto. En mis letras y en mi forma de ser está muy presente el humor cordobés, esa picardía que nos caracteriza. Me di cuenta de esto al interactuar con gente de otros lugares, que también tienen humor pero de otra manera. Por otro lado, creo que desde el interior se tiene una perspectiva más amplia del país. En ciudades como Buenos Aires la mirada suele estar muy centrada en lo local, mientras que en Córdoba aprendés a mirar la foto completa. Eso me gusta mucho y siento que influye un montón en mi música.

– Hace poco lanzaste tu EP “Mentes Procesadas”. ¿Cómo nació la idea y qué significa para vos?

– El proyecto nació gracias a los Premios CIEyA, de la Cámara del Entretenimiento de Córdoba. Ahí gané 40 horas de estudio de grabación para usar en pocos meses, y la mejor manera de aprovecharlas era haciendo un trabajo más grande. Al principio pensé en un disco, pero con tan poco tiempo opté por un EP. Tenía dos canciones compuestas, y escribí varias más en apenas un mes para aprovechar el estudio. El EP tiene un concepto: habla de la realidad de los jóvenes y del modo en que internet, la globalización y el consumo constante de medios moldearon nuestra forma de pensar y de percibir el mundo. Curiosamente no menciona directamente a internet, pero sí a los efectos que tuvo en nuestras vidas. Lo compuse y produje en Córdoba, con músicos y productores cordobeses, así que siento que es un proyecto muy local, muy nuestro.

Portada del EP: “Mentes Procesadas”

– Si tuvieras que elegir una sola canción de tu EP para alguien que recién empieza a escucharte, ¿cuál sería?

– ElegiríaDos caras”. Tiene una parte blusera y otra más rockera, lo que refleja mi interés por experimentar con géneros y no quedarme solo en uno. La canción mezcla ironía y seriedad, metáforas y frases directas. Habla de cómo dos puntos de vista opuestos terminan siendo, en realidad, lo mismo: las dos caras de una misma moneda. Creo que esa dualidad representa mucho de lo que quiero transmitir.

– Tu canción “Tomás” se viralizó en TikTok. ¿Cómo viviste ese momento?

– Fue un momento muy lindo. A veces me pregunto cuándo volverá a pasar, pero recuerdo que ya me había pasado antes con mi canción “Creeme”. Esa fue la primera que se viralizó y durante mucho tiempo fue la que todos conocían. Lo interesante es que la viralización nunca fue por una estrategia de marketing rara, sino por lo más simple: un video mío cantando en vivo. Eso me enorgullece, porque me reconocieron por mi música y no por otra cosa. Mucha gente me descubrió por “Tomás”, que aunque no entró en el EP por haber salido antes, pertenece al mismo universo artístico. De hecho, siento que fue como la introducción a “Mentes Procesadas”. 

– ¿Creés que hoy un artista emergente puede crecer sin redes sociales, o ya son indispensables?

– Creo que hay distintos caminos. El boca en boca todavía existe, pero las redes sociales acortan mucho los procesos. Cuando parece que alguien ‘la pegó de la nada’, generalmente hay contactos o trabajo previo detrás. En mi caso, que vengo de Córdoba y no tenía contactos en la música, las redes fueron la llave de entrada. Hay artistas que hacen su camino tocando en vivo una y otra vez, y eso también funciona. Pero yo siempre recomiendo usar las redes, porque aceleran mucho el proceso y te dan visibilidad.

– El rock y la fusión que hacés son géneros históricamente ligados a lo masculino. ¿Cómo sentís tu lugar como mujer artista?

– De a poco nos fuimos haciendo lugar. Tenemos grandes referentes como Celeste Carballo, Fabiana Cantilo, Marilina Bertoldi y Eruca Sativa, que fueron abriendo camino. Gracias a ellas hoy existe una oleada de mujeres en el rock. Coincido con lo que dijeron músicos como Charly García o el Indio Solari: el futuro del rock está en las mujeres. No solo por ideología, sino porque el género necesita voces nuevas y distintas perspectivas. Una mujer haciendo rock aporta una mirada fresca y, además, es un acto de rebeldía en sí mismo, algo muy propio del género.

– ¿Sufriste algún obstáculo o prejuicio en el ámbito musical por ser mujer?

– No siento que haya tenido trabas graves, pero sí algunos malos tragos. Por ejemplo, en los shows algún sonidista puede ningunearte o tratarte mal. Se suma también el prejuicio hacia los cantantes, a quienes a veces no se los considera músicos. De todas formas, nada demasiado grave. Y se nota mucho el trabajo de las mujeres que vinieron antes, porque gracias a ellas hoy estamos en un lugar más cómodo.

– Después de ‘Mentes procesadas’, ¿qué proyectos se vienen?

– Estoy produciendo nueva música que irá saliendo como sencillos. Este año ya lancé dos canciones y tengo tres más en camino: dos antes de fin de año, y otra a comienzos del próximo. Estoy trabajando con Ale Vázquez en Buenos Aires, un productor con un recorrido enorme: desde Luis Alberto Spinetta y Mercedes Sosa hasta bandas como Carajo. Me emociona aprender de alguien que estuvo presente en momentos clave de la historia del rock nacional, y que hoy también trabaja con bandas emergentes.

– Para cerrar, ¿qué mensaje te gustaría dejar a quienes recién te conocen y se acercan a tu música?

– El mensaje central de mi proyecto es ser uno mismo, más allá de lo que imponen la sociedad, la familia o cualquier institución. Vivimos en un mundo muy polarizado, lleno de información que nos bombardea y que muchas veces refuerza solo lo que ya pensamos. Creo que es fundamental dar un paso atrás, abrirse a otras perspectivas y hablar con quienes piensan distinto. Ojalá quienes escuchen mi música encuentren en ella un espacio para reflexionar, pero también para divertirse y reírse.

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